Queridos lectores:
Aunque parescan demasiado diferentes a algunas comprensiones, mis ultimos escritos se ubican en acontecimientos que se suceden dentro del espacio/tiempo/nube que comprendió todos estos dias en que no habia subido nada. Como se puede ver, estoy en un periodo de lucha interna entre la cursileria y la preciosa sensacion de la soledad y libertad (aunque esta ultima no exista)
Gracias por los posteos y por animarme a seguir asi desnudando mis palabras frente al que este dispuesto a leerlas.
Calidos días tengan.
Sinceramente Gab.
martes
Confesiones desde mi cordura
En el salto arrojado a la muerte que es vivir buscando el coraje de la verdad.
Pienso que nada esta perdido ni ganado y las mariposas vuelan hacia el fuego.
En la quietud de seguir caminando encuentro sonrisas transparentes y casi imperceptibles palabras de cariño y de fe, sigo caminando, a veces, confieso, que me cansa la valentía y la cordura fría de esta boca, a veces, entre risas se me escapa una lagrima y la disfrazo de alegría. Me cuido de los atardeceres y los niños que ríen, de los abrazos muy apretados. Cuando a mis oídos llega la dulce queja de la cadencia violenta de algún tango en silencio busco anestésicos, en forma de botella, de oleos, de cancioncita alegre. No juzgues te lo pido, si me encuentras ebria perdida y carcajada fuerte, y si alguna tarde llena de agua me descubres paso lento frente al mar buscando el sur, no me ofrezcas tu paraguas, no me tiendas tu mano amiga, no pretendas salvarme, no pretendas guiarme, que nunca me he perdido, es sólo que a veces me duele la frágil y cruel locura de estar vivos.
Pienso que nada esta perdido ni ganado y las mariposas vuelan hacia el fuego.
En la quietud de seguir caminando encuentro sonrisas transparentes y casi imperceptibles palabras de cariño y de fe, sigo caminando, a veces, confieso, que me cansa la valentía y la cordura fría de esta boca, a veces, entre risas se me escapa una lagrima y la disfrazo de alegría. Me cuido de los atardeceres y los niños que ríen, de los abrazos muy apretados. Cuando a mis oídos llega la dulce queja de la cadencia violenta de algún tango en silencio busco anestésicos, en forma de botella, de oleos, de cancioncita alegre. No juzgues te lo pido, si me encuentras ebria perdida y carcajada fuerte, y si alguna tarde llena de agua me descubres paso lento frente al mar buscando el sur, no me ofrezcas tu paraguas, no me tiendas tu mano amiga, no pretendas salvarme, no pretendas guiarme, que nunca me he perdido, es sólo que a veces me duele la frágil y cruel locura de estar vivos.
Esperando la llluvia
Lluvia furiosa te espero descalza en este puente en ruinas que apareció de improvisto y esta lleno de dudas de quinceañerismo de pajaritos malvas y arañas amarillas, descalza y nerviosa y ahogando con tabaco la impaciencia de esperarte para que laves esta cursilería que me inunda a ratos, esta confusión pintada de rosa y mariposas, soy tu raton de laboratorio lluvia, ven ya, golpeame de realismo, de fuerza de mujer, de te quiero libre, te quiero fuerte y la soledad es mi caramelo favorito. Pero apura lluvia que este puente me esta gustando,y parece que los atardeceres llenos colores y nadies se me están acabando y esta ambigüedad me llena de adrenalina. Y la vida me empieza a parecer mas emocionante así, apura tu vuelo de avecita blanca antes de que saque el paraguas como cualquier convencional y la cordura me llene y deje de bailar sola en las calles y de coronarme en la cima de todos los cerros como la reina autoproclamada de esta preciosa soledad.
La absurda cursilería de un postre.
El chocolate de tu ausencia impregna con su amargura una lengua que se resiste a pertenecerte, cuchara en mano, acto suicida, acometo contra el postre que es tu ausencia. Le pierdo el respeto a la dulzura. Juego con la suavidad, la devoro, me detengo, dudo si llegare al final (el brillo opaco de los vasos es precioso como tu garganta), luego del cruel desenlace no hay forma de esconder el pecado cometido para esconder tu tibio recuerdo hace falta mas que un dulce placebo, y eso si que da miedo.
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